EDUCACIÓN EN LA PANDEMIA

La pandemia del Coronavirus llegó al mundo y a nuestro país cuando nadie estaba preparado para un impacto de tal magnitud. Todos los planes que teníamos para este 2020 se vieron afectados, obligándonos a cambiar abruptamente nuestra vida cotidiana. Hemos tenido que ajustarnos y adaptarnos a un nuevo estilo de vida, una nueva forma de trabajar, de estudiar y de relacionarnos, cuidando sobre todo nuestra salud.

Llevamos meses sin clases presenciales y más de 3,6 millones de escolares en el país no han podido asistir a los colegios y escuelas, salir a jugar con sus amigos al patio, reunirse para celebrar fechas importantes o participar en un partido de su deporte favorito.

En nuestro colegio tuvimos que dar un gran paso digitalizando las clases y prácticamente empezar de cero con nuevos procesos, sistemas y formas de comunicación. Muchos profesores, padres y alumnos no tenían experiencia digital, haciendo esta transformación aún más difícil.

En este camino, los profesionales que forman parte de la Fundación BostonEduca, a través de su red de colegios o de su Sello de Calidad, han debido dedicar largas e intensas horas para capacitarse con el fin de poder aprender, en tiempo récord, el uso y manejo de tecnologías que para muchos eran completamente ajenas.

Sin embargo, este desafío ha sido un proceso enriquecedor para todos, ya que este nuevo contexto en el que estamos viviendo, nos ha obligado a aprender rápido, a organizarnos de manera diferente y a flexibilizarnos para poder seguir realizando nuestra labor pedagógica.

Hoy estamos realizando nuestras actividades educativas de manera remota a través de las plataformas Aprendizaje en Línea, diseñada en marzo como un repositorio de materiales y contenidos educativos y, por otro lado, Edmodo, una plataforma específica de educación que nos permite mantener una interacción permanente con alumnos y con supervisión de parte de los apoderados y, también, con clases y actividades on-line a través de la plataforma audiovisual Zoom.

Hemos desarrollado una serie de materiales pedagógicos y actividades de contención, rutas de aprendizaje, priorización de contenidos de la malla curricular, capacitación de padres y apoderados, entre otros y, seguiremos innovando todo lo que sea necesario para continuar avanzando y mantener a nuestros alumnos activos, interesados y sobre todo contenidos durante el transcurso de esta incierta realidad.

La familia, más que nunca en esta catástrofe que estamos viviendo, es parte fundamental de este proceso para no perder continuidad y cercanía con el aprendizaje, por ello, agradecemos el apoyo que nos han entregado y queremos reiterarles la necesidad de que sigamos juntos en esta senda que estamos seguros no sólo entrega beneficios del punto de vista de la enseñanza propiamente tal, sino que también es una fuente de apoyo emocional para nuestros niños y adolescentes.

Enfrentar la educación en tiempos de pandemia ha requerido de mucha colaboración, solidaridad y empatía con todos aquellos que conformamos esta comunidad escolar: amigos, compañeros, profesores, colaboradores, funcionarios, directivos, padres y apoderados. Todos somos parte de esta continuidad educativa que hoy se debe impartir a la distancia.

Esperamos que más temprano que tarde, podamos volver a recibirlos en nuestros colegios, porque sabemos que la educación presencial es irremplazable.